domingo, 22 de mayo de 2011

Características políticas, sociales y economía en la época de Felipe II.

Política.
Interior:
- La crisis de Aragón, de 1590 a 1591, y Antonio Pérez.
- Problemas con el príncipe Carlos y el problema dinástico. 
- La rebelión de las Alpujarras.
- Reformas administrativas.

Exterior:
- Problemas con Inglaterra.
- Guerras con Francia.
- Conflictos con los Países Bajos.
- Expansión por el Pacífico y Atlántico.

• Social.
A lo largo del siglo XVI la población aumentó. Predominaba la nobleza y el alto clero, debido a que acumulaban la rentas y las riquezas del reino. Los no privilegiados el 80% de la población normalmente eran campesinos, tenían obligaciones y pagaban tributos. Por ultimo la sociedad Española existían grupos diferenciados por su religión: moriscos y judíos conversos.

Economía.
En el siglo XVI llegó mucho oro y plata de América a nuestro país y se produjo una subida de nuestros precios que hizo disminuir el poder de las clases altas y su nivel de vida. Llegaron muchos productos agrícolas, los cuales se esportaban más que los productos Hispánicos. Algunos campesinos entraron en deuda para conseguir tierras en América aunque siguieran siendo de los nobles y eran dedicadas a la ganadería.
La industria artesanal se dedicaba al textil, también vio aumentar  la demanda de productos y se produjeron más exportaciones de lana.
El comercio fue el que más se desarrolló. Los comerciantes españoles y extranjeros se encargaban de traer productos de Europa y distribuir los que llegaban de América. Entre las ciudades más destacadas esta Sevilla.

Matrinomios de Felipe II.

Su primer matrimonio fue el 15 de Noviembre de 1543 con María de Portugal .
Tuvieron un único hijo: 
• Carlos de Austria .


Su segundo matrimonio fue el 25 de Julio de 1554 con  María I de Inglaterra , en Winchester.
• No tuvieron hijos .


Su tercer matrimonio fue el 22 de junio de 1559 con Isabel de Valois .
Tuvieron dos hijas:
• Isabel Clara Eugenia .   
• Catalina Micaela .

Su cuarto matrimonio fue el 12 de noviembre de 1570 con  Ana de Austria .
Tuvieron cuatro hijos y una hija:
• Fernando .                  
• Carlos Lorenzo .        
• Diego Félix .
• Felipe .                       
• María .        

lunes, 16 de mayo de 2011

La armada invencible española.

 La Armada Invencible o Armada Española, fue el nombre que dio Felipe II a la gran flota que armó en 1588 para apoyar la invasión de Inglaterra durante la Guerra anglo-española de 1585-1604. El envío por parte de Felipe II de esta flota, con la intención de aprovisionar a los Tercios de Flandes los cuales serían los encargados de invadir la isla y controlar así la política exterior inglesa (principalmente en lo referente a la piratería y la guerra de Flandes), supuso el comienzo de las hostilidades de una guerra en la que finalmente España consiguió que Inglaterra solicitara la paz y firmara un tratado favorable a los intereses de la monarquía hispánica en Londres (1604).
No obstante, esta campaña naval tradicionalmente se viene considerando como una derrota española y a la luz de las últimas investigaciones históricas no fue tal, a menos que se considere eso a no conseguir los objetivos que tenía previstos debido al extravío de los navíos en el temporal y no como consecuencia de numeroso hundimientos o de batalla entre los dos titanes que impidiera el desembarco de 30.000 hombres en las costas inglesas.
Aun así, después del fuerte temporal frente a Escocia e Irlanda, más del 80% de los navíos llegaron a las costas españolas. Sin embargo, la supremacía española en los mares permanecería indiscutida hasta la Batalla de las Dunas (1639).[3] Además su posición como primera flota del mundo se afianzó aún más cuando los ingleses crearon su Armada Inglesa un año después de esta operación, y fracasaron igualmente frente a las costas de Galicia y Lisboa.Debía mandarla el almirante de Castilla Don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz, pero murió poco antes de la partida de la flota, siendo sustituido a toda prisa por Alonso Pérez de Guzmán (VII duque de Medina-Sidonia), Grande de España. Estaba compuesta de unos 127 barcos.





Batalla de Lepanto.


La presencia turca representó una amenaza para la cristiandad durante mucho tiempo, tanto en el Mediterráneo como en sus sucesivas incursiones hasta las puertas de Viena. Cuando en 1570 atacaron la isla de Chipre – posesión veneciana–, esta agresión trajo como consecuencia la formación de la llamada Liga Santa, integrada por el Papa, la República de Venecia y la monarquía de Felipe II. La participación española, de gran importancia para el éxito de la Liga, fue posible entonces gracias a haberse sofocado, al menos temporalmente, la rebelión que había estallado en los Países Bajos dos años antes.


Tomada la decisión de emprender una expedición naval y reunida en Mesina la flota de los coaligados, sólo restaba decidir el objetivo específico de la campaña. La meta, por supuesto, no podía ser otra que la destrucción de la flota turca de Alí Bajá. La única duda que se planteaba era si atraerla al combate con una demostración en un punto vital del Imperio turco o si, por el contrario, ir directamente a su encuentro.


Fue esta opinión la que prevaleció finalmente y con tal objetivo, la armada de la Liga abandonó Mesina, avistando las naves otomanas el 7 de octubre en el golfo de Lepanto (actual golfo de Corinto, en Grecia). Su fuerza era considerable: 207 galeras, 6 galeazas y 20 navíos armados, además de algunos bergantines y fragatas, totalizando 1.215 piezas de artillería; en cuanto al contingente humano, iban embarcados alrededor de 90.000 hombres entre soldados, gente de mar y remeros. Por su parte, Alí Bajá no podía albergar ninguna duda sobre su misión: el sultán le había ordenado expresamente presentar batalla a los cristianos. Su flota había llegado a Lepanto el 29 de septiembre con ánimo de evacuar a los enfermos y reforzar sus efectivos. Era superior en barcos a la de los cristianos, pues sumaba 221 galeras, 38 galeotes y 18 fustas, pero con sólo 750 cañones; sus efectivos humanos eran algo menores –83.000 hombres–, peor armados, además, en arcabuces y mosquetes. La batalla se inició con el ataque frontal de ambas flotas desplegadas en línea e intentando Alí Bajá envolver sólo el ala derecha cristiana, ya que el ala izquierda se extendía casi hasta la costa.


En ese intento, las dos alas comprometidas –la derecha cristiana y la izquierda turca– mantuvieron un combate particular, alejadas del resto de los contendientes y en la que los barcos de la Liga llevaron en principio la peor parte. El fracaso del asalto frontal de los otomanos y el auxilio de la reserva cristiana a su alejada ala derecha dieron la victoria a don Juan de Austria. Sólo lograron salvarse unos 60 barcos turcos. Lepanto fue la gran victoria cristiana sobre los turcos y la noticia de este triunfo conmocionó a toda Europa, llegando a ser bautizada como “la gran ocasión que vieron los siglos”. En realidad, el éxito se debió fundamentalmente a una circunstancia fortuita, la lucha particular en el intento de envolvimiento turco que, a la postre, permi tiría a la escuadra de reserva cristiana auxiliar primero al centro y después al ala derecha. Pero también a la superioridad de la flota de los 
coaligados en artillería y arcabuces y mosquetes. 





lunes, 9 de mayo de 2011

Duque de Lerma.

Francisco de Sandoval y Rojas, duque de Lerma) Aristócrata español, valido del rey Felipe III (Tordesillas, Valladolid, 1553 - Valladolid, 1625). Era hijo del marqués de Denia y nieto de san Francisco de Borja. Protegido por su padre y por su tío, arzobispo de Sevilla, se educó en la corte de Felipe II. Gradualmente se ganó la confianza del príncipe heredero, hasta el punto de aconsejar su alejamiento de la corte nombrándole virrey de Valencia (1595-97).
Llamado de nuevo por el príncipe, que le nombró su caballerizo mayor como hombre de confianza, el acceso al Trono de Felipe III tras la muerte de su padre en 1598 le permitió hacerse con el poder en la corte. Alejó a los cortesanos más influyentes del reinado anterior y restringió en beneficio propio el acceso a la persona real (organizando continuos viajes del rey e incluso trasladando la corte a Valladolid entre 1601 y 1606). Situó a la gente de su Casa en los puestos clave del poder (oficios de Palacio, secretarías, juntas y consejos) y empleó los recursos de la Monarquía para fortalecer su propia red clientelar mediante el ejercicio del patronazgo.
Las mercedes reales y el poder omnímodo del que dispuso le permitieron amasar una gran fortuna y engrandecer a su Casa con nuevos privilegios, títulos, cargos, rentas, territorios y enlaces familiares. Nacía así la figura del valido, ministro todopoderoso propio de los llamados «Austrias menores» (Felipe III, Felipe IV y Carlos II), monarcas teóricamente absolutos, pero alejados en la práctica de la gestión política por una mezcla de incapacidad e indiferencia; en el caso de Felipe III, era más bien por indiferencia, que Lerma acentuó cultivando la inclinación del rey por la caza, el juego y los deportes.
La política de Lerma comenzó por la reforma de los órganos de gobierno de la monarquía, fortaleciendo las Juntas en detrimento de los tradicionales Consejos, a fin de ganar en agilidad y carácter ejecutivo, al tiempo que se acrecentaba el poder del valido y sus partidarios.
En lo exterior, impuso una política pacifista, reconociendo con realismo las dificultades financieras y militares por las que atravesaba el país: firmó la paz con Francia, Inglaterra y, sobre todo, con Holanda (Tregua de los Doce Años, 1609). La paz permitió reconstruir la Hacienda Real y la explotación de los metales americanos. También fue obra de Lerma la expulsión de España de los moriscos en 1609-14.


Carlos II.

Carlos II (1661-1700) fue el último rey de España perteneciente a la dinastía de los Austrias. Su reinado estuvo marcado por el progresivo declive del poderío español en Europa , a la par que el monarca se marchitaba por motivo de su débil salud y sus deficiencias mentales, que tradicionalmente se han atribuido a la política de casamientos de la familia Habsburgo.
Había nacido en Madrid  del matrimonio entre Felipe IV (rey entre 1621-1665) y Mariana de Austria, y desde sus primeros años dio muestras de extrema debilidad, escasa inteligencia, y problemas de salud de todo tipo (como la impotencia) que lo convertían en completamente incapaz para el gobierno. Por si fuera poco, su educación se centró exclusivamente en el campo de lo teólogico, descuidándose cualquier ámbito administrativo o de gobierno, precisamente porque se entendía que el muchacho, por su estado físico, no duraría mucho.

La batalla de San Quintín.

La Batalla de San Quintín fue un enfrentamiento bélico entre las coronas francesa y española, enfrentándose Enrique II de Valois y Felipe II, llevada a cabo el 10 de agosto de 1557. Los ejércitos participantes en conflicto fueron las fuerzas españolas bajo el mando de Manuel Filiberto de Saboya y las tropas francesas con Gaspar de Coligny a la cabeza.
El Reino de Borgoña fue herencia que Felipe II recibió al dividirse el imperio de Carlos V (o Carlos I de España). Tras la ocupación francesa, que para entonces se perfila como una potencia hegemónica en detrimento de la alicaída España, Felipe II decidió invadir Francia.
Los primeros enfrentamientos se realizaron en territorio italiano, para entonces estaban en juego los dominios del Milanesado (territorio que venia ocasionando conflictos entre ambos países desde la época de Francisco I) cuya posesión correspondía a los españoles. Entonces el Duque de Alba logró sortear la embestida a favor de reino español.
El segundo enfrentamiento se llevó a cabo en la frontera entre Flandes y Francia. El Duque de Saboya hizo creer a los franceses que se dirigiría a Guisa, previo pasar por Champagne, lo que determinó un error estratégico por parte de Francia, que envió sus fuerzas al sitio equivocado. Lo que entonces hizo el comandante español fue dirigirse hacia el camino de San Quintín (localidad de Picardie al norte de Francia). La resistencia que encontraron allí los españoles fue pobre. Cabe mencionar que en virtud del vínculo entre Felipe II y María I Tudor, Inglaterra colaboró con 7000 hombres, sumando a ello los 60.000 soldados españoles, 16.000 jinetes y artillería.
Cuando el almirante francés tomó conocimiento del ardid, el ataque ya había comenzado: el 02 de agosto los españoles iniciaron la ofensiva; el 03 llegó Francia respaldada por 500 hombres, reforzándose luego con otros 30.000, aproximadamente, y cañones. Cuando intentaron ingresar en la ciudad sitiada, las fuerzas españolas los interceptaron haciendo del avance un fracaso.
El 10 de agosto, fecha crucial en que se recuerda la Batalla de San Quintín, el sobrino del Almirante Coligny, Montmorency, tenía pensado ingresar a la ciudad cruzando el río Somme. Por un error de táctica militar, consistente en retirar la tropa que respaldaba a los soldados que emprendían la maniobra, los españoles los sorprendieron y los vencieran en pleno cruce.
Tras una cruenta lucha que dejó una baja de 6000 hombres franceses y otro tanto de prisioneros, y conociéndose el triunfo español, Felipe II mandó a construir el Monasterio de San Lorenzo en El Escorial, nombre acuñado en virtud del día conmemorativo del Santo en que fue ganada la batalla.